
La decisión de operarme vino porque tenía a una amiga que se había operado y le había ido muy bien. Además, yo fui a mi endocrino porque de 70 kilos que yo pesaba tras el embarazo me había puesto con 110 kilos en 6 años al dejar de fumar. Entonces él me dijo que yo tenía una constitución que con dietas sólo podía perder hasta un número de kilos pero que luego mi cuerpo se estabilizaba y no perdía más. Y eso a mi me deprimía muchísimo y entonces me planteé la operación. Fui al psiquiatra para saber si me la recomendaba o no, y tras su recomendación fui a hablar con el cirujano y en un mes me realizaron todas las pruebas y me operé. Yo quería algo que me cortara el problema de raíz y que luego yo pudiera mantenerme, cuidándome, por eso me decidí por el by-pass gástrico.